martes 4 de noviembre de 2008

Dulces mentiras


F
ue una noche preciosa.
Y tras prometer que no nos volveríamos a ver, aclarar que la magia radicaba en lo efímero del momento y compartir que lo romántico residía en creernos y sentirnos unos completos desconocidos,
me escribiste tu teléfono en un trozo de papel y me susurraste un llámame

6 disparates:

-ni neu- dijo...

Si fue una noche preciosa,
¿por qué prometer no volver a veros?

Azdumat dijo...

Sin duda para no estropear un recuerdo tan bello. No es bueno manchar los recuerdos.

Azdumat dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
-ni neu- dijo...

El recuerdo nunca se va a estropear, no el de esa noche al menos.
¿Por qué huir en vez de luchar porque todas las noches sean así?

baibaiaez dijo...

ésa es la "llamada perdida", la de verdad.
hobeto holan.

SeaSirens dijo...

Nunca se puede negar una realidad.
Breve pero intensa forma de enseñarlo. Enhorabuena.