viernes 16 de enero de 2009

Al mar



Marineros derrotados, se afianzarán cadentes al desgarro del velo añil del cielo. Sumidos sumisos en un azul genuino, probable guardián imperioso de su fiel y cruel destino.


Sin voz volaran y velaran, guiados siempre por los arpegios del frágil susurro del viento, quien deseará zarandearlos a placer por un sinfín de corrientes y remolinos. Pero jamás cesarán, aún sin rumbo, por el pavor de mirar y encontrarse anclados en algún resquicio perdido del mundo.

Desecharán por estribor todos y cada uno de los latidos, al ritmo que sus corazones se vayan arraigando en el fragor de las noches de tormenta. La lluvia caerá despacio, con extrema cautela, en perfecta armonía con la reverberación del sol en las crestas de las olas. Olas que a su vez, arrastrarán el horizonte hasta tocar fondo para luego dejarse morir lentamente entre millones de baladíes gotas.


Valientes cobardes los rostros que resguardados bajo el agua se mantendrán distantes, temerosos, mientras ven como al otro lado, en la superficie, náufragos sin tez ni semblante tratan de navegar a contracorriente. Náufragos desolados, que vacilarán entre rocas de grácil fragancia a soledad, con póstulas de pisar al fin tierra escarlata, aunque resultará quebradiza y al mínimo roce se retorcerá y los devolverá una vez más al piélago, desde donde comenzarán nuevamente su eterna travesía en pos de prósperas patrias que volver a añorar.


Pero se pasearán con distinción y jactancia, soberanos al timón de su reino, sin dejarse doblegar por la plena consciencia de su ser y de su entorno. Y lo harán sin miedo, aún sabiéndose condenados de por vida a muerte, por no querer renunciar nunca a lo que supone la hecatombe de amar (al mar).

5 disparates:

SeaSirens dijo...

Del mar...a su mesa.
Si es un sentido literal el que tú le das, claro.
Me ha parecido hermosa tu descripción, a través del que marina, el amor al mar, a su bravura, nocturna y amanecida...
Sencillamente...perfecto.

Besos salados y continua con esa suerte!!

Botas dijo...

el marinero y el mar tienen ese cariz de romanticismo que tanto atrae y se teme. La épica heroica de los rostros forjados a la medida de los temporales, suscita admiración, temor, sueños, también nostalgia.
Rose, Rose... me encanta.

Rose Kavalah dijo...

SeaSirens y Botas (por cierto, me encanta el nombre aunque no te lo haya dicho hasta ahora)...

¡muchísimas gracias por pasaros y dejarme comentarios tan halagadores!, de verdad.

besos a las dos!

femme d chocolat dijo...

Hola, acá estoy.

Primero gracias por pasarte por mi blog, segundo: Te agrego encantada.

Los marinos son hombres peculiares, que no saben del desánimo ni la incertidumbre, son de un tesón especial .

^_^

Un abrazo

faladomi dijo...

Cuanta firmeza elegante tienen tus palabras.
Tienes un blog muy interesante