miércoles 4 de febrero de 2009

Eureka

" Vertientes opuestas rodeando todo su ser, y él, abrazado a la vorágine de la vida negándose a dejarse simplemente llevar, negándose a vacilar… "



Siempre se aferró a las nubes esperando tontamente el día que le sostuviesen. Pero aún no lo hacían, y poco a poco se iba acostumbrando a aquel descortés impacto contra el suelo. Eran tantas las veces que había tenido que levantarse a lo largo de su vida que había decidido ya vivir tumbado, sus pies no los sentía especialmente firmes. Algunos vuelan, él se arrastraba. Y sólo de vez en cuando, saltaba hasta tocar el cielo y reiteraba en su inútil deseo de recostarse entre esas volubles nubes que se reían alegremente de todo lo que sucedía a su alrededor.

Lo quería todo y no quería nada. Se presuponía feliz a la par que seguía expectante de colmar ese corazón que aún sentía vacío. Y decía que aquello en realidad no le preocupaba, que sabía que tarde o temprano aparecería por la puerta una dulce joven con tulipanes bajo el brazo y una frágil sonrisa. Pero mentía, era él quien llevaba toda la vida atravesando puertas con flores en la mano, muy a pesar de que al otro lado nunca le esperase nadie.

Era del tipo de persona que camina descalza por no estropear sus zapatos. Temía defraudar. De pequeño una vez dijo ¡¡quiero saberlo todo!! y por convicción o simplemente por no llevarle la contraria a aquel tierno niño aún lo seguía diciendo. Odiaba con insolencia tener que dudar de todo lo que hacía, de todo lo que era. Y a pesar de tener argumentos sólidos para poder sacar algo en claro de vez en cuando, se negaba rotundamente a ello. Podría albergar aún el más mínimo pero, y eso lo llevaría de bruces a cometer un error. Error. Qué mal le sonaba, retumbaba su cráneo solo con pensarlo.

Y por más que su reflejo en el espejo le aconsejara cada mañana que cometiese alguna estupidez, la euforia le duraba muy poco. Una vez se alejaba volvía a ser él, y a ese joven con ganas de experimentar, explotar y al fin vivir que le miraba con aflicción desde la distancia, lo desterraba hasta el día siguiente. En el fondo había asumido que en el mundo tiene que haber de todo, y que a él en el reparto simplemente le fue mal. Era una sutil forma de descargar toda su rabia por ser incapaz de arriesgarse a nada en la vida.




Y ya iba siendo hora de volver a desplomarse desde el cielo. Cogió impulso y ascendió para acariciar una vez más el inconsistente humo de las nubes que nunca lo sujetaban. No les guardaba rencor, cada uno se preocupa de lo suyo pensaba. Y aprovechó para saborear ese fugaz instante en el que su ascenso daría paso al descenso y su cuerpo se suspendería en el aire completamente inmóvil, flotando en el vacío. Le encantaba. Alargaría ese momento hasta el resto de su vida, pero por desgracia había comenzado ya la caída.

Y el descenso se hacía más y más rápido. Y cerró los ojos como acto reflejo, quizás si no veía su violento impacto le dolería menos. Pero no ocurría nada, y ya hacía rato que tendría que haberse estampado contra el asfalto. Sentía estar cerca del suelo, pero perduraba esa sensación que tanto le gustaba de seguir flotando. Abrió los ojos para descubrir de qué se trataba y cruzó inesperadamente su mirada con la de una joven de cara franela que le sostenía en brazos suavemente a escasos centímetros de tierra firme. Le había frenado.

Y al verla no supo con certeza si se trataba del amor de su vida o de una transeúnte pasajera, al menos no se parecía nada a la chica pelirroja de mirada perdida con la que solía soñar. Pero descubrió que realmente le daba igual no saberlo. Por primera vez en su vida sentía el placer de la incertidumbre, el placer a lo desconocido. ¡Le acababan de librar de una dolorosa vuelta a la consciencia incluso meciéndole aún donde ni tan siquiera las nubes podían! Y estaba tan excitado, tan feliz y exuberante por besar a aquella angelical desconocida, que tampoco le importó que no llevase tulipanes.

4 disparates:

El lobo estepario dijo...

La aventura de la incertidumbre,
eso es ...el placer de la vida.

Muy bonito...

Un abrazo.

Rose Kavalah dijo...

Muchas gracias!! :)

un abrazo a ti también

Sandra dijo...

He intentado traducir este texto en portugués. Algunas frases se han sentido! Pero tiene que darse cuenta de que es hermoso! Sus canciones son hermosas! Beso

Rose Kavalah dijo...

Muchísimas gracias Sandra!
No sé portugués, pero si lo supiese te ayudaría con la traducción, dalo por hecho.

un abrazo :)